En el marco del proyecto S+T+ARTS in the City, y en colaboración con un equipo de investigación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), HacTe ha diseñado e implementado un plan de evaluación y medición del impacto del programa de residencias artísticas que, a lo largo de 9 meses, han abordado retos regionales en colaboración con instituciones académicas, científicas y tecnológicas.
Los resultados de la experiencia se presentan en el informe «Legacies of transdisciplinary collaborations. A practice based analysis of the S+T+ARTS in the City», documento que ofrece una aproximación al potencial transformador de la colaboración interdisciplinaria entre las artes, la ciencia y la tecnología. El documento recoge las experiencias, aprendizajes e impactos derivados, poniendo en valor cómo estos procesos pueden generar nuevas metodologías, dinámicas de trabajo y formas de relación entre agentes de diferentes ámbitos.
Una lectura recomendada para profesionales de la cultura, responsables de instituciones y todas aquellas personas interesadas en los modelos de colaboración interdisciplinaria.
Sobre el informe
El informe presenta el marco analítico , basado en tres descriptores: dimensiones, aspectos y perspectivas. Este enfoque ha permitido una evaluación exhaustiva, tanto cualitativa como cuantitativa, de la naturaleza compleja de las colaboraciones cruzadas. Las «dimensiones» analizadas han servido para generar una serie de indicadores de medida sobre las colaboraciones interdisciplinarias, la innovación y la creatividad, los procesos de residencia, la participación y difusión, y la sostenibilidad a largo plazo. Los «aspectos» han permitido interpretar datos sobre las percepciones, las acciones y condiciones del programa con el fin de evaluar los legados tangibles e intangibles. Por último, las «perspectivas» han proporcionado retroalimentación de los principales agentes implicados en el programa: artistas, científicos y personas facilitadoras.
El análisis del programa de residencias ha puesto de manifiesto la necesidad de introducir mejoras en los modelos de colaboración ACTSen los proyectos S+T+ARTS. Su éxito depende, en gran medida, de la capacidad de establecer entornos de aprendizaje que sean mutuamente beneficiosos, la activación de procesos transformadores y la aparición de una nueva comprensión de la interrelación entre los diferentes ámbitos.
Entre los retos principales que se desprenden del análisis figuran las barreras de comunicación, las diferentes visiones del mundo y lenguajes, y la necesidad de resultados tangibles inmediatos. Urge, por tanto, desarrollar estrategias que faciliten una comunicación abierta, fomenten la confianza, alineen los objetivos y creen lenguajes comunes para superar las fricciones semánticas. Es esencial, también, proporcionar formación y apoyo a las figuras de mediación, que juegan un papel crucial a la hora de promover el diálogo entre diferentes disciplinas y facilitar una auténtica colaboración. También se desprende que hay que transitar hacia programas que den prioridad a la calidad de los procesos que facilitan la investigación abierta, sin centrarse en resultados predeterminados, que a menudo limitan el potencial exploratorio de la investigación y la colaboración interdisciplinar.
Las limitaciones temporales también se han identificado como un factor significativo que afecta a la generación de confianza, la adopción de prácticas experimentales y el nivel de participación pública. Esto pone de relieve la necesidad de plazos más largos y procesos adaptables para alcanzar resultados significativos y sostenibles. En consecuencia, las instituciones y los organismos de financiación deben apoyar marcos más flexibles, la experimentación creativa y los resultados no convencionales. Esto debería conseguirse equilibrando la financiación a corto plazo con el apoyo estructural a largo plazo, lo que facilitaría el desarrollo de ecosistemas de innovación más inclusivos y diversos.
Por último, el informe pone de relieve la necesidad de un cambio de paradigma en las métricas de evaluación, que vaya más allá de los tradicionales KPI cuantitativos, insuficientes para acaparar toda la complejidad y la dinámica de las prácticas ACTS. Hay que seguir explorando y aplicando indicadores clave de transformación (KTI), que integren perspectivas cualitativas que proporcionen una comprensión más profunda de la calidad de las colaboraciones, el potencial transformador a medio y largo plazo y los potenciales cambios sistémicos que pueden catalizar las colaboraciones interdisciplinarias. ¡En este sentido, la iniciativa S+T+ARTS, a través del pilar de residencias artísticas, ofrece un contexto óptimo para demostrar el potencial transformador de la colaboración interdisciplinaria, ejemplificando un modelo de integración del arte, la ciencia y la tecnología con el objetivo de impulsar la innovación. La incorporación de indicadores clave de transformación (KTI) a los marcos de evaluación puede facilitar una comprensión más exhaustiva de los impactos y los legados de la innovación impulsada por las artes.