Las relaciones entre arte, ciencia y tecnología toman muchas formas y cada vez nos resulta más urgente e imprescindible favorecer su prosperidad. Los avances científico-técnicos reformulan constantemente las artes y las industrias culturales, proporcionando infinitas posibilidades creativas. A su vez, el arte es también un motor de cambio y reflexión para el conocimiento científico y tecnológico, que contribuye a hacerlo más humano y ético, a la vez que lo impulsa a transgredir las convencionalidades. Con el objetivo de hacer más comprensiones estas relaciones y su impacto en Cataluña, el hub Hac Te ha presentado una serie de cuatro audiovisuales donde creadores, investigadores, comisarios o docentes reflexionan sobre las sinergias entre disciplinas.
El primero de ellos gira en torno a la necesidad de dar respuestas transversales desde los campos de las artes, la ciencia y la tecnología a retos contemporáneos tan complejos como el cambio climático o la transformación digital. Y es que como apunta la directora de
Las colaboraciones entre artistas, científicos o ingenieros protagonizan el segundo vídeo, donde se indaga en la bidireccionalidad de estas relaciones. Y es que si bien el arte puede ayudar a explicar o cuestionar la tecnología, la tecnología también hace evolucionar el arte y le aporta nuevas posibilidades creativas, como remarca Ferran Marqués, profesor de la UPC.
El tercer vídeo analiza el fértil y variado ecosistema de arte digital en Barcelona y, por extensión, Cataluña, que cada vez toma más relevancia a nivel nacional e internacional. Un ecosistema que, en palabras de Irma Vilà, comisaria y profesora de la UOC, no debe envidiar a ninguna otra ciudad del mundo en cuanto a creación artística, pero que todavía necesita apoyo institucional, recursos e infraestructuras para poder equipararnos a otras capitales pioneras en el ámbito.
El último de estos vídeos reflexiona sobre el impacto económico y social de la cultura digital y destaca la necesidad de fomentar la interacción entre sectores para aportar soluciones innovadoras. Una apuesta de ciudad y de país, según considera Miquel Martí -CEO del Tech Barcelona-, que cree que desde Cataluña tenemos que reunir fuerzas desde aquellos ámbitos donde ya somos referentes para convertirnos en uno global.